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Tiempos difíciles, tiempo de cambios (I) | Si lo sientes, lo eres

Entre la dignidad y la rapiña

Al final, tanto fervor patriótico rendido ante la Patria chica se quedó en un “coge lo que te den y echa a caminar con la cabeza gacha”. Esta vez el pulso lo ganó el Cabildo Insular de Gran Canaria, que propuso sólo 6 millones de euros para un exiguo Plan Insular de Obras que serán gestionados antes del 30 de Octubre del 2010 por los ayuntamientos de la Isla. Y no por todos, sino por aquellos cuyos alcaldes militan en el PSOE o en NGC.

Con la sumisión de estos defensores de la Patria chica, los 24 millones de euros que se solicitaban y para los que esos mismos alcaldes hicieron “pinitos” de sublevarse contra el Presidente del Cabildo, arrastrando incluso a aquellos municipios que no son del PSOE ni de NGC, se tuvieron que conformar con una ridícula cuarta parte.

La batalla no ha sido como para inflar el pecho y pavonearse con lo conseguido. Pues tal como apuntaba hace unos días quien esto escribe, en otro artículo de opinión, se ha iniciado una pugna por ver quiénes más carteles colocarán antes de las Elecciones Locales sobre zanjas, vallas y estructuras de obras en construcción. Lo curioso es que esta vez la pelea no va a estar entre éste o aquél partido político, sino entre los miembros de NGC en sus respectivos municipios y los otros miembros de este partido que en alianza con un PSOE más insularcita que nunca, gobiernan el Cabildo Insular de Gran Canaria.

En todo caso, fue un espectáculo vergonzante, el que se dio el viernes 15 de enero en la sede provisional del Cabildo Insular. Si alguien salvó la dignidad en aquel mercadeo, ese fue el consejero de Coalición Canaria, Manuel Lobo Cabrera, quien presentó tres enmiendas al texto que se sometió a votación; proponiendo en la primera y segunda la congelación de diferentes partidas relacionadas con las retribuciones e indemnizaciones de cargos públicos y personal de confianza.

Y una tercera Enmienda proponiendo eliminar del presupuesto más de un millón de euros distribuidos en diferentes partidas como protocolo, publicidad y demás gastos superfluos, cuyo destino no buscan el interés general sino exaltar la vanidad del presidente y vicepresidente del Cabildo Insular de Gran Canaria.

Además justificó que con las modificaciones y eliminación de partidas, quedarían recursos para, entre otras cosas, dotar con casi 12 millones de euros al Plan de Cooperación con los Ayuntamientos.

Por lo que respecta a la fiereza con la que se suponía que iban a actuar los primeros ediles de San Bartolomé, de Santa Lucía, Agüimes y Telde, cabe decir que resultaron gallos que ya entraron desplumados en círculo de la gallera. La pérdida de este pulso, por parte de los alcaldes de NGC, tendrá para ellos una lectura negativa en el momento de decidir quiénes irán en la lista electoral del Cabildo Insular de Gran Canaria.

Quería acercarles hoy este episodio “de políticos para políticos” como ejemplo de la necesidad imperiosa en Gran Canaria de purificación y de que una nueva generación jubile a esta determinada clase política que gobierna con contrato indefinido la Isla y que entiende la función pública no como un servicio sino como una profesión de la que poder vivir toda su vida, aunque eso perjudique al conjunto de los ciudadanos. Entre la dignidad y la rapiña llegó el momento de que tú, querido lector, participes en política.

Entrevista en Radio Cibelio el 18 de Enero

Entrevista Pablo Rodríguez en Radio Cibelio - Lunes 18 de Enero

Entrevista en La Voz de Telde. Pablo Rodríguez “La campaña no va sobre mí, sino sobre los temas que preocupan a la gente y que nadie tiene el valor de poner encima de la mesa”

Pablo Rodríguez es el candidato de Coalición Canaria de Telde para las elecciones locales del próximo año. En 2005 se estrenó como militante por Coalición Canaria. Con 28 años, ha ejercido como presidente de los jóvenes nacionalistas canarios y en la actualidad es el coordinador del partido que lidera en Telde, además coordina el área de juventud de la Fundación Canaria de Juventud IDEO. Opina que la política en Telde demanda “no sólo un cambio de personas, sino un cambio de ideas y de actitudes”.
-Es el candidato más joven a la alcaldía en Telde, ¿En que se traducirá esto, según usted?
Por mi parte en una vuelta a lo básico en la política. En volver a centrarnos en los temas que realmente importan a los vecinos, en no dividir. Telde lleva más de treinta años en las mismas manos y eso genera grandes conflictos de interés y problemas de comunicación que generan una enorme desafección entre políticos y ciudadanos. Existe una necesidad imperiosa en la política en Gran Canaria de un nuevo diálogo para salir de la crisis. Ahí los jóvenes tenemos una responsabilidad enorme porque somos para muchos la palanca del cambio. Todo ello se produce en un contexto en el que Telde ha alcanzado ya la mayoría de edad.¿Eso que implica?Que esa nueva mayoría de ciudadanos de Telde que quiere un cambio no nos va a votar porque seamos jóvenes o peinemos canas. Ese tiempo ya ha pasado. Nos votarán por las políticas atractivas y eficaces que seamos capaces de poner encima de la mesa para sacar a Telde de la crisis.
- Descríbame la sociedad teldense. ¿Seguirá siendo la misma sí usted llega a ser alcalde de Telde?
- La sociedad teldense va muy por delante de su clase política. Y no entiende muchas realidades. Fíjese: un 40% de la población no había nacido o alcanzado la mayoría de edad, cuando el alcalde Paco Santiago fue elegido por primera vez alcalde del municipio. Cerca del 40% también no le ha votado nunca o está desilusionado por el agotamiento que durante tantos años ha producido una forma autocrática de gobierno, yo diría un estilo casi totalitario que se fundamenta en acostumbrarse a gobernar Telde durante más de treinta años con contrato indefinido. Esto se va acabar. Los ciudadanos tampoco entienden que la única manera que tiene Paco Santiago de defenderse sea atacando a sus adversarios políticos. No ven creíble tampoco su incapacidad de asumir los fracasos en su gestión. Ni comparten su visión de una Telde subsidiada y subvencionada permanentemente que es lo que a él le beneficia para mantenerse en el cargo. Todo esto genera una enorme desafección y un desapego hacia el sistema. En el que se ha dejado de creer.
- ¿Qué necesita nuestra ciudad? ¿Cuáles son los grandes problemas?
- Telde es una ciudad inacabada que necesita de infraestructuras y de comunicaciones que la vertebren y que debe situarse en Canarias como una ciudad innovadora y de vanguardia. Pero antes tenemos que construir ciudad desde la seriedad y el rigor, no con parámetros del pasado sino del presente y del futuro, no con viejas ideas sino con nuevas ideas la base de ese porvenir. Por ejemplo, toda ciudad necesita un centro, un punto de encuentro. Hay municipios, como Arucas que lo tiene en su centro histórico, y otros como Santa Lucía o San Bartolomé, que los tiene en los respectivos ensanches, que produjo el desarrollismo de las últimas décadas de los sesenta-setenta. Telde no ha tenido nunca ese núcleo que conforma cualquier ciudad. Antes de la existencia de planeamientos urbanísticos, Telde era dos núcleos: lo que conocemos como el barrio de San Juan, y el de Los Llanos. Después de los Planes Generales de Ordenación, se diseñó un auténtico núcleo urbano, convirtiendo en suelo urbanizables las fincas que separaban Los Llanos de San Juan y San Francisco. Pero ese criterio no fue compartido por el actual Alcalde, Paco Santiago, que ya lo era en 1979; y como prueba, aún quedan Planes Parciales pendientes de ejecutar en esos espacios que delimitaban los dos núcleos centrales de Telde. En cambio lo que promovió fue un urbanismo tipo hongos, ya que por todos los cien km2 crecieron núcleos de viviendas sin control alguno, que posteriormente se fueron legalizando con la aprobación de las revisiones del Planeamiento urbanístico. Por esa razón vengo planteando que Telde es una ciudad inacabada. A la que los teldenses nos tendremos que comprometer en acabarla y convertirla en la tercera ciudad más importante de Canarias.
- ¿Qué es “;) Pablo 2011”? ¿Se basará el ejecutivo de Pablo, en los medios interactivos, o es puramente una campaña de captación de votantes?
- Es un estado de ánimo. Técnicamente un emoticono, un mensaje y una meta. Con él queremos resumir Coalición Canaria de Telde y el equipo que tengo el honor de encabezar en las próximas elecciones municipales junto a todos los ciudadanos nuestra apuesta por una regeneración total en el municipio, entre los que se encuentran mucha gente joven, mujeres y también muchos mayores. Es también una apuesta decidida
por cambiar la comunicación con nuestros vecinos. Por hacerles partícipes y solucionarles sus problemas a través de las nuevas tecnologías. Por lo que los anglosajones llaman el open government, el gobierno abierto en el que las opiniones de los ciudadanos se debaten y son tenidas en cuenta en la toma de decisiones, fomentando con ello una democracia participativa.
- Ha desarrollado una precampaña verdaderamente innovadora, pero ¿la campaña en qué se basará?
- En los temas que preocupan a los ciudadanos. Por lo tanto, en los contenidos más que en las formas. En los próximos meses iremos presentando una a una nuestras iniciativas base para que Telde salga de la crisis y mejore sus servicios públicos. No serán promesas imposibles, sino propuestas técnicamente y económicamente viables y con un gran respaldo ciudadano detrás.
-¿Qué mensaje mandaría a todos los ciudadanos de nuestra ciudad? ¿Por qué tenemos que votar en las próximas elecciones a Pablo Rodríguez?
- Creo que la inmensa mayoría lo saben. Esta campaña no va sobre mí, ni sobre Coalición Canaria de Telde, sino sobre los temas que preocupan a la gente y que nadie tiene el valor de poner encima de la mesa para no alterar el status quo. La toma de decisiones descansa siempre en el electorado. Hoy en día, no son precisos grandes estudios para percibir que la población de Telde quiere cambio. Y no sólo un cambio de personas, sino un cambio de ideas y de actitudes. Un nuevo gobierno con mujeres y hombres renovados con capacidad de gestión, con eficacia y transparencia.
- ¿Cuáles son los pilares que sustenta la ciudad que el señor Rodríguez quiere construir?
- Nuestro proyecto político que nace bajo el título “Aire nuevo”, y que iremos presentando en los próximos meses, está estructurado en tres pilares: regeneración, gestión y comunicaciones. Regeneración es más transparencia y no al clientelismo: tener una Administración eficiente, lo que no significa contratar más personal ni llenar de cargos de confianza la plantilla municipal; gestión es planificación rigurosa y práctica de los recursos públicos y ejecución eficiente del gasto: ajustando las competencias locales a la capacidad presupuestaria del Ayuntamiento para no aumentar el déficit y salir de la crisis fortalecidos; y comunicaciones es importante por partida doble: primero porque el alcalde de Telde tiene un problema de comunicación con sus vecinos, porque no les escucha y les da la espalda y segundo, porque Telde es una ciudad inacabada que carece de infraestructuras y comunicaciones adecuadas entre barrios. Es un auténtico desastre urbanístico como consecuencia de la ausencia de criterios profesionales en la planificación del ordenamiento del municipio.
- ¿En qué cree Pablo Rodríguez? ¿Y qué sueña?
- Mire, somos ambiciosos con nuestra ciudad y con la calidad de vida de nuestros vecinos. Y confiamos en poder aplicar nuestro modelo económico y social para Telde. Queremos que Telde sea realmente Telde: “T” de “trabajo”, “E” de eficiente, “L” de “libre”, “D” de “diferente” y “E” de “entretenida”.

Feliz año 2010 a tod@s ;)

tarjetanavidad

Dónde está el interés general

En ocasiones, obsesionados con los acontecimientos más cercanos o por aquellas noticias que los editores de medios de comunicación consideran que pueden ser un filón para vender más periódicos, dejamos de comprobar si hay vida más allá de nuestras narices.

Algo de esto ha pasado con asuntos que aunque desarrollados lejos de las Islas Canarias, van a repercutir sobre la vida de los canarios. Uno de ellos, es la publicación del Eurobarómetro: Un estudio sobre la evolución de la opinión pública de los estados miembros de la Unión Europea, creado con el objetivo de disponer de información relevante con la que preparar textos normativos, tomar decisiones y evaluar a través de la percepción de los ciudadanos las políticas públicas de la Unión Europea.

Como es natural estos estudios comprenden los principales temas que interesan a los europeos en relación con la Unión Europea y también en relación con los gobiernos de sus respectivos Estados. Así tenemos que todos los europeos, sin excepción, consideran que su problema más grave es el empleo. En este ranking, los estonios son con el 68%, los más preocupados, seguido de los españoles, con el 66%. Otro dato es que también ocupamos, con un 55%, el segundo puesto, detrás de Grecia, en mostrar nuestra preocupación por la situación económica.

Desde luego, hay razones para estar preocupado, ya que la Oficina de Estadísticas Comunitaria (el Eurostat), ha señalado en sus últimas publicaciones, que España fue el segundo país, detrás de Letonia, que más empleo destruyó de julio a septiembre pasado.

Pero todos estos datos no sólo interesan a la Comisión Europea para desarrollar sus políticas. También a los Estados miembros, a sus órganos regionales, autonómicos o federales, y por supuesto, a las administraciones bases: Los ayuntamientos.

En fin, se trata que las instituciones públicas tomen conocimiento de los fallos existentes en sus respectivos niveles, para ocuparse en corregirlos. Como ya lo ha hecho Paulino Rivero, presidente del Gobierno de Canarias, que en el momento que escribo estas líneas, participa en la IV Conferencia de Presidentes. En ese foro ha solicitado la adopción de medidas urgentes para favorecer el empleo, incrementando la contratación, y acabando con la eventualidad, como una apuesta por la calidad. Medidas que, en palabras del presidente, “existen ya en países como Alemania y Holanda, y que no pueden esperar a reformas a medio o largo plazo como las que plantea el Gobierno en su Ley de Economía Sostenible.” La cual, está llena de planteamientos utópicos y pretenciosos.

En ese sentido, “para que la ley sea realmente sostenible, ha de contar con una amplio consenso político”, señala Rivero, en referencia al amplio acuerdo que propugna y que, en su opinión, debería centrarse en objetivos tales como reformas estructurales para la estabilidad del empleo, reforma de la Administración pública, el modelo energético, una apuesta clara por la innovación y la educación o el mantenimiento de los servicios esenciales en sanidad y educación.

Todo esto sin olvidar las peculiaridades de cada comunidad, que en el caso de Canarias significa acometer las reformas necesarias en asuntos que la afectan directamente, como es el Régimen Económico y Fiscal (REF).
Esta preocupación por el empleo que manifiesta el presidente del Gobierno de Canarias, no se visualiza a nivel de Gran Canaria ni mucho menos, a nivel muchos ayuntamientos. Seguramente, porque al no estar sus representantes políticos debidamente informados no saben dónde está el interés general.

aire nuevo - Pablo 2011

Alpiste y presupuestos

Cuando se supo de la existencia del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el 2010, el comentarista Federico Jiménez Losantos en su flamante emisora ‘esRadio’, hizo un cálculo aproximado de quiénes serían los grupos parlamentarios que aprobarían los PGE. En todos los ajustes que hizo el famoso locutor figuraba Coalición Canaria, y al citarla lo hacía añadiendo frases ingeniosas parecidas a la siguiente: -“Zapatero sabe que haciendo un Consejo de Ministros en Canarias, dándoles dinero y alpiste, tendrá los dos votos de Coalición Canaria”.

Sé que a los canarios, hayan nacido o no en las Islas, estas frases las sintieron como un trallazo sobre sus espaldas. Se sea nacionalista o no, cansa explicar a los que viven en la Península que un territorio con una superficie 7.447 km2 como el de la Comunidad Autónoma Canaria, no es comparable a otras comunidades peninsulares de superficie o población similares a la canaria. Lo que plantea Coalición Canaria es una exigencia de sentido común. Es decir, no pide imposibles ni solicita privilegios. Tampoco este es un planteamiento que se lo haya inventado Coalición Canaria, ya que fue la gran aportación que todas las formaciones políticas canarias realizaron por consenso durante la etapa de la transición a la democracia, y que consistió en proponer que en la Constitución Española de 1978 se incluyera una Disposición Adicional que hiciera mención al Régimen Económico y Fiscal del Archipiélago canario (REF).

Mas tarde, cuando se elaboró el articulado del REF, se estableció por imperativo legal que la inversión del gobierno de España en las Islas Canarias tendiera a igualar la media de inversión por habitantes de todo el Estado. Prácticamente, esta tendencia sólo se ha cumplido cuando Coalición Canaria ha hecho valer sus votos en el Congreso de Diputados, para exigir el cumplimiento de una Ley que emana de la propia Constitución Española.

En definitiva, para aprobar los PGE los diputados canarios no alegan virtudes forales, ni rasgos étnicos o lingüísticos distintos. Sólo que se valoren las singularidades geográficas. En ese sentido, el voto favorable a los PGE no ha sido a cambio de alpiste, como dice Jiménez Losantos.

Se podrá decir más alto, pero el contenido será el mismo: Que se cumpla con la Ley del REF. Esa es la fuerza de tener en el Congreso de Diputados a personas que defienden un proyecto canario para las siete Islas. En las hemerotecas existe un comentario que escribí y publiqué a las pocas horas de que Ana Oramas y José L. Perestelo tomaran posesión de sus escaños en el Congreso de los diputados, lo titulé: “Nunca dos valieron tanto” –ver en: http://www.pablorodriguezvalido.com/?p=55-. El contenido de ese texto será mi respuesta a comentarios como el de Jiménez Losantos

Una semana friki

El presidente Rodríguez Zapatero, con motivo del acto bélico que costó la lamentable pérdida de un soldado canario, ha dicho que las tropas españolas estaban en Afganistán en misión de “estabilidad y reconstrucción”, aunque ello “comporta riesgos”.

Vuelve este político a no querer ver la realidad. Lo que sucede en Afganistán es una guerra. Se podrá discutir si conviene o no, en razón de la utilidad que queramos darle a combatir al terrorismo en el mismo lugar donde se origina o limitarnos a esperar otro 11-S, 11-M o atentados tipo Londres. Pero de lo que no hay dudas es que en Afganistán hay una guerra. Al igual que era una crisis como la copa de un pino lo que se avecinaba sobre el mundo y sobre España, cuando Rodríguez Zapatero negaba testarudamente tal posibilidad, y ya hemos visto cual ha sido el desenlace de aquellas imprecisiones en sus análisis económicos: Medidas improvisadas y a destiempo, que han contribuido a agravar más que en otros lugares la situación social de las familias españolas. Así resulta lógico que a este comportamiento inusual y estrafalario, de sostenerla y no enmendarla, sea por lo que a las extravagancias de Zapatero se las conciban como propias de una conducta friki.

Para más aclaración el diccionario de la RAE usa el término “friki” para referirse al individuo de apariencia o comportamiento inusual, que se muestra interesado u obsesionado en un tema muy específico del que se considera fanático. En el caso de Zapatero, lo que le fanatiza, además de afirmar que su gobierno de España no sólo va bien sino requetebién; es ir contra las guerras que iniciaran los norteamericanos. Sin hacer distinción entre ellas. Le da igual Irak, que Kosovo o Afganistán. De la primera, ordenó en época de la administración Bush, la retirada de las tropas españolas; y ya con la administración Obama, el Ejército español abandonó Kosovo, también unilateralmente. Por eso, este viernes, durante los actos que hubieron en Las Palmas, a Rodríguez Zapatero se le notaba cara de friki, por no entender cómo era posible que a Obama, con tres o cuatro frentes de guerra abiertos, le dieran el premio Nóbel de la Paz y a él que abandonaba, cuando no negaba, cualquier escenario de guerra, no estaba ni siquiera entre los remotamente nominados para tal premio.

Pero esta semana ha traído otros ejemplos de frikismo más doméstico. Uno es el enredo judicial en el que se ha metido el alcalde Francisco Santiago, empeñado en ir contra los poderosos. Mientras en Telde se cruzan como nunca las apuestas por saber quién ganará el premio al “más poderoso”: Esther Koplowitz, de FCC, o Santana Cazorla, de la empresa del mismo nombre.

Otro caso de frikismo es el llamado Plan Canarias que aprobó el Consejo de Ministros en su sesión de Las Palmas, y que contiene propuestas aportadas por José Segura y por nadie más (del PSOE, se entiende), cuya capidisminuida y solitaria dirigencia ha preferido reservarse para controlar la “decencia” con la que el citado Plan ejecutará su lluvia de millones sobre las Islas. Con su empecinamiento en no aportar nada positivo, López Aguilar ha pasado de “Rey del mambo” a “Rey del Friki”.

Finalmente, el monumento al frikismo lo representa el teje y maneje que se traen algunos con la propuesta de que se ejecute la sentencia de Tebeto. Emplean el siguiente argumento: “Si a mí que soy un ciudadano de a pié, me obligan pagar cuando me multan o me condenan a costas, sanción o indemnización; al gobierno de Canarias también hay que obligarle a pagar”. Pagar todo o pagar sin dilación, ha sido la matraquilla más friki de las que se tiene noticia en los últimos años. Y a esta campaña se han apuntado los que pensaban que podrían ser recompensados con alguna minucia que se desprendiera de esos 20.000 millones de las antiguas pesetas que el gobierno tendría que pagar al Sr. Bittini por el lucro cesante que ocasionó una vieja resolución injusta que le impidió explotar la cantera de Tebeto.
Al final, lo que está aflorando es el frikismo que subyace en Tebeto, quedando todo en una más que evidente maquinación de ingeniería administrativa o contencioso-administrativa para en vez de extraer traquita del subsuelo de Tebeto, extraer una sustanciosa indemnización de la hacienda pública canaria.

Un paso adelante y dos atrás

A primera hora del mismo día en que se celebraba el homenaje a Secundino Delgado, ya tenía leída la homilía que Francisco Santiago publica los domingos. En esta ocasión, con un excepcional llamamiento a la responsabilidad de los nacionalistas para “celebrar juntos algún día otros actos de mucha más trascendencia política que éste que hoy celebramos en Telde”. Con esta frase las carnes se me abrieron. Lo juro.

Emoción tras emoción acabé el artículo donde el término “nacionalismo canario” se repetía varias veces. Lo volví a leer, por si se me hubiera escapado algún ‘ATI’, pero no. No encontré un ‘ATI-CC’ por ningún lado. Al contrario, el artículo del Alcalde de Telde acababa con la siguiente frase: “Los canarios queremos y debemos ser los dueños de nuestro futuro y ese camino obliga a seguir trabajando en la construcción nacional de Canarias, en la mayor forja del sentimiento y conciencia nacional por nuestra gente, porque no hay otro camino más sólido que ese para ganar de verdad y para siempre el futuro que estas islas necesitan”.

Confieso que me restregué los ojos porque pensé que aún no me había despertado. Pero no, literalmente decía lo que he entrecomillado. Ahí están las hemerotecas para dar testimonio. Por cierto, 14 días antes (20 de septiembre), todavía se encuentra en las hemerotecas un artículo que Francisco Santiago tituló: “Ni un paso atrás”; un encabezamiento que suena a declaración de guerra, pero que leyéndolo detenidamente, no era más que un panegírico a Rodríguez Zapatero y a su línea progresista; ridiculizando de paso, por estar en el “sector anaranjado” del PSOE, a Manuel Solbes y a cuantos ex-ministros abandonaron el Congreso de Diputados.

De ahí el título guerrero con el que Francisco Santiago se convertía en guardián de las esencias socialistas, al advertir a aquellos del PSOE que quieren irse “ahora, precisamente cuando hay que demostrar cómo afrontan y solucionan las adversidades y contradicciones de este sistema quienes son de derechas y quienes piensan en clave progresista. Se van ahora –continuaba el alcalde de Telde-, que la crudeza del tajo obliga a mojarse hasta el cuello y ya no se encontraban a su paso aquellas alfombras ‘glamurosas’ de otros ciclos. Se van de prisa, como Prisa, buscando un mejor postor”.

Ahorro al lector repetir todo el texto de Francisco Santiago, que incluye un “Yes. We can” que arrebata. Aunque lamento que el lenguaje anglosajón sustituya los latinajos que antaño pululaban por sus discursos. Volvería a ser la alegría de la huerta, en estos momentos de tristeza y pesadumbre, que el alcalde de Telde repitiera de nuevo aquellas frases en latín que han quedado en la memoria cachonda de los teldenses, me refiero a cuando en un acto soltó su ‘Mens sana in corpore sepulto’.

Repito, 14 días dista de un artículo a otro. Y pensando en este rápido cambio de chaqueta, uno nunca dejaría a Francisco Santiago de centinela en un puesto de guardia. Porque alguien que cambie con tanta rapidez es alguien que siempre considerará “los nuestros” a quienes más posibilidades tengan de asaltar el campamento.
A esa conclusión llegué tras leer las encuestas que ese mismo domingo publicaron El País y La Vanguardia. Los dos sondeos reflejaban el rechazo mayoritario de toda España a la política económica de Rodríguez Zapatero, esas recetas que hace 14 días Francisco Santiago decía que eran defendibles sin dar un paso atrás. Sin embargo, ahora con su nuevo artículo parece que ha dado no uno, sino dos pasos atrás.

Manejando los argumentos demoscópicos que han hecho cambiar al alcalde de Telde, me fui al acto de Secundino Delgado explicando a los conocidos la causa del cambio que en dos semanas había experimentado Francisco Santiago. Así lo iba razonando, hasta que un amigo me dijo: “-Nada de eso, es que uno de los dos amanuenses que escriben sus artículos ha cogido vacaciones”. “-Pues quien se fue de vacaciones –respondí yo-, es quien le escribía con la mano izquierda”.

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